CRÉDITO SIMPLE CMG2

En el crédito simple para personas físicas aplicado al servicio de conexión de gas, el crédito simple funciona como una herramienta para que el cliente pueda cubrir los costos iniciales de instalación, derechos, materiales y mano de obra, sin tener que desembolsar todo el monto de inmediato.

Destino específico: El crédito se usa exclusivamente para la conexión de gas.

CRÉDITO SIMPLE

El crédito simple es un financiamiento en el que la NORHOL otorga un monto fijo en una sola exhibición, y el cliente (persona física o moral) se compromete a pagarlo en un plazo determinado junto con los intereses pactados.

Para personas físicas

Destino específico: Se usa para cubrir necesidades personales, como mejoras en vivienda, servicios, educación o consumo.

Ventaja: Permite acceder a bienes o servicios sin comprometer liquidez inmediata.

Para personas morales

Destino empresarial: Se orienta a capital de trabajo, adquisición de maquinaria, pago de proveedores o proyectos de inversión.

Ventaja: Facilita la operación y crecimiento de la empresa sin descapitalizarse.

ARRENDAMIENTO PURO

Es un contrato mediante el cual una persona física o moral (el arrendatario) obtiene el derecho de usar un bien por un tiempo determinado, pagando rentas periódicas, sin que exista intención de transferir la propiedad del bien al término del contrato.

Beneficios fiscales: En muchos casos, las rentas pueden deducirse como gasto operativo.

 

ARRENDAMIENTO FINANCIERO

Es un contrato mediante el cual una persona física o moral (arrendatario) obtiene el uso de un bien por un plazo determinado, pagando rentas que incluyen capital e intereses, con la opción de adquirir la propiedad del bien al finalizar el contrato. Se considera un esquema de financiamiento, ya que el arrendador recupera el valor del bien más un rendimiento.

Beneficios fiscales: En ciertos casos, los pagos pueden deducirse y el bien puede registrarse como activo en la contabilidad del arrendatario.

FACTORAJE FINANCIERO

Es un contrato mediante el cual una empresa (cedente) vende sus cuentas por cobrar —facturas o derechos de crédito derivados de sus operaciones comerciales— a una institución financiera (factor) para obtener liquidez inmediata. El factor paga al cedente un porcentaje del valor de las facturas y asume la gestión de cobro, con o sin recurso según el tipo de contrato.

Ofrece varios beneficios clave para las empresas, especialmente aquellas que necesitan liquidez inmediata para mantener su operación sin recurrir a créditos tradicionales.